La línea de vidrio antideslizante ofrece soluciones a las nuevas demandas de diseño y normativas para superficies de interiores y exteriores.
La continua mejora de los materiales y las técnicas aplicadas han permitido al vidrio estar presente en soluciones arquitectónicas antes impensables.
La plasticidad del vidrio antideslizante se traslada al suelo, dando una personalidad propia a aquellos elementos en los que se instala.
Su vistosidad, en cualquiera de sus posibles combinaciones, transmite una gran fuerza y vanguardismo que en esta serie de elementos resulta novedoso.
Además las cualidades de amplitud y armonía, tradicionales en vidrio, se trasladan a todas aquellas nuevas soluciones espaciales.

