Un recinto donde sus usuarios trabajen a gusto, es la principal aspiración de un edificio de estas dimensiones.
La utilización de vidrios para la consecución de estos objetivos, supone una gran responsabilidad y reto técnico.
La combinación de una fachada abotonada encima de los acristalamientos, permite dotar al edificio de una estética de gran fortaleza, proporcionando una gran seguridad a todas las personas que conviven en su interior.

