La habitabilidad dentro de un centro comercial es fundamental para que los usuarios se sientan a gusto en sus instalaciones. Para ello, la utlización de la luz natural como forma de iluminación resulta de gran ayuda, al tiempo que constituye una manera de ahorrar costes energéticos. La instalación de grandes zonas acristaladas en las cubiertas de los centros comerciales genera plazas altamente estéticas, dando como resultado puntos donde se concentran los visitantes para relacionarse de una forma natural.

